domingo, 15 de junio de 2008

La Libertad



Hoy al igual que ayer me despierto envuelto en tus alas de papel, y pienso en ese día que te vi caer sobre mi cama.
Estabas enferma y pálida, tus ojos redondo como la luna, me hicieron entender tu llegada, naciste en el momento menos indicado, pero tu llegada cambio mis hábitos.
Y comprendí que las heridas no se curan con alcohol, sino con el tiempo.
Tus tristes plumas me hacen creer que ya no todo esta perdido. Todavía tienen la fuerza del sol, y tus lágrimas se secan con mi calor. Dulce ángel de papel, te doy mi mundo, sácame de el.
En esto estamos los dos, y el suicidio no es lo mejor, ya matamos penas y de nada nos sirvió. Ahora somos dos locos contra el porvenir de nuestra civilización.
Ángel de papel quema tus alas con tu dulce despegar. Cuelga en el cielo tus palabras de amor, juega con tu imaginación y hazme carcelero de tu dolor.
Hoy mas que nunca te dejo libre, mi condena se termino, fuiste y serás el antídoto a mi dolor, ahora te dejo mi mundo en tus manos, hace lo que quieras con el. Ya no me importa nada.

Leo de los Ordoquitos

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